historia casino del diablo en hermosillo

Historiadores y askgamblers new casinos científicos sociales que omitieron sus nombres consideraron que esa tragedia fue utilizada por la Iglesia Católica, que señala que la desobediencia es la mayor ofensa contra Dios, así como lo cita Salmo 21:9.
Lo usan para magia negra.No tenía permiso de su madre.José Antonio Roldán, siguiente 1, eL casino DEL diablo, entre las propiedades diabólicas podemos encontrar de todo un poco, incluido un casino ubicado en México, concretamente en Hermosillo (Sonora).Esta leyenda acontecida en la Ciudad de Hermosillo, Sonora allá por los años 50s, cuenta de una bella joven de nombre Linda, quien en la noche de Año Nuevo y sin permiso de sus padres acudió a la gran fiesta que el Casino más importante.Vivieron incendios espontáneos, los vasos y platos se quemaban solos, incluso, hasta los frijoles se quemaban sin estar encendida la estufa eléctrica con la que elaboraban los alimentos.Actualmente el lugar es utilizado para realizar rituales de brujería, esto debido a toda la carga negativa que en el quedó, la gente evita visitarlo por la noche y es que aseguran que de día el lugar solo luce desolado, mientras que al ocultarse.Sobrevino un incendio en el lugar, desde entonces el Casino del Diablo dejó de ser el lugar favorito de la crema y nata de la sociedad hermosillense.El baile estaba en su apogeo, muchos jóvenes la invitaron a danzar, ella los despreció a todos, menos al galán que la tenía cautivada.Ex trabajadores cuentan su historia.Su mirada estaba puesta en las extremidades inferiores del caballero que, momentos antes, la tenían arrobada; descubrió que tenía una pata de gallo y la otra de chivo.Corría el mes de noviembre en el año 2011 cuando fuimos por primera vez a investigar el mundialmente famoso Casino del diablo.En esa ocasión íbamos todo el equipo gipas Grupo de Investigación Paranormal Ayudando a la Sociedad, conformado por Carlos Kossio, Alejandro Guillen, Carlos Gonzalez y José Antonio Roldán.Los siete edificios del «Diablo el momento decisivo, viernes, Abril 7, :03.El testimonio de la pareja formada por Mario Cruz y su esposa Dionisia, patentiza el terror que vivieron durante seis años que cuidaron borregos y otros animales de uno de los socios del Casino del Diablo.
La leyenda cuenta que Satanás bailó con una joven desobediente en el lugar; ex trabajadores aseguran que en el recinto ocurren cosas extrañas email protected, hermosillo.
Sin embargo, acudió al lugar, con la ilusión de encontrar pareja.




Muchos adolescentes la invitaron a bailar pero ella los rechazó, hasta que uno muy guapo se le acercó y ella de inmediato al quedar impresionada con su galanura aceptó.Corrían los años 50 cuando Linda, de 16 años, se arregló para acudir al baile de celebración del Año Nuevo.Uno la sacó a bailar, al estar bailando comenzó a dar mucho aroma a azufre y era el diablo que se le había aparecido a la muchacha con una pata de gallo y una pata de cerdo.Armados de valor, cruzamos su umbral de un rincón a otro del planeta.La permanencia en el Casino del Diablo es una vivencia que supera la normalidad, alerta los sentidos, hace bombear más fuerte el corazón y se eleva la adrenalina.El abrazo del hombre le quemaba el cuerpo, espantada, se separó de su pareja y dio un grito despavorido veikkaus veikkaus kortti que retumbó por todo el salón.Hoy en día no se acerca a pesar de que vive en un cerro de la colonia El Coloso, desde donde puede verse el Casino del Diablo.El tiempo transcurrió y de pronto Linda sintió como la mano de aquel hombre que tocaba su espalda le quemaba, sintiendo un calor infernal dio un paso atrás para de pronto ver que los pies de quién la conquistara fueran uno de gallo.
EL universal realizó dos visitas al lugar, una de día y otra de noche.
Luciendo su mejor vestido ingresó al lugar en donde todos quedaron asombrados por su gran belleza.



En los años 50s en lo alto de una montaña se podía vislumbrar un gran y luminoso Casino al que toda la gente de altos recursos acudía, sin embargo una noche todo desapareció a causa de un incendio provocado por el mismísimo diablo.